Imágenes: Espacios Nautalia 360
Rufo corta una oreja y roza la puerta grande en una tarde marcada por decisiones del palco que desataron la protesta del público en Valencia.
La Plaza de Toros de Valencia vivió una de las citas más intensas de la Feria de Fallas 2026 con el esperado mano a mano entre Borja Jiménez y Tomás Rufo. Un duelo que terminó cayendo del lado del toledano, no solo por el trofeo obtenido, sino por el peso de sus actuaciones en una tarde marcada por la polémica.
Rufo firmó una de sus actuaciones más completas del ciclo, rozando la salida a hombros en varias ocasiones. Ya en su primero dejó claras sus intenciones con un vibrante recibo a portagayola que encendió los tendidos. Con la muleta, construyó una faena de menos a más, basada en la firmeza y el temple, especialmente sobre la mano derecha. Supo entender las limitaciones del toro, al que le faltó fondo, pero logró extraer muletazos de mérito. La petición de oreja fue clamorosa, aunque el palco no la concedió, generando las primeras protestas.
La historia se repitió en su segundo, donde volvió a apostar por la entrega total. A pesar de las dificultades de un animal que se quedaba corto, Rufo logró momentos de profundidad, especialmente al natural, en una labor de exposición y compromiso. De nuevo, la negativa del palco a conceder el trofeo tras una fuerte petición encendió el ambiente.
El sexto fue el broche a su actuación. Recibido nuevamente con determinación, logró sujetar a un toro incierto y con tendencia a rajarse. A base de temple y colocación, Rufo consiguió ligar tandas de gran peso, destacando una serie de derechazos de notable profundidad. Cuando el toro comenzó a apagarse, mantuvo la intensidad de la faena, conectando con los tendidos. Esta vez sí, el público vio recompensada su entrega con la concesión de una oreja, aunque la segunda volvió a ser denegada pese a la insistencia del respetable. El torero dio hasta tres vueltas al ruedo en señal de reconocimiento.
Por su parte, Borja Jiménez dejó pasajes de interés, aunque sin reflejo en el marcador. Su primero mostró su concepto poderoso, especialmente por el pitón derecho, mientras que en el tercero apostó por un inicio vibrante que pronto se diluyó ante la falta de duración del toro. La espada fue su principal obstáculo durante la tarde. En su último turno, con el lote menos propicio, apenas tuvo opciones.
La corrida de Domingo Hernández presentó un conjunto bien armado, con variedad de comportamientos y un nivel de exigencia notable. Hubo toros con calidad, aunque también con limitaciones de fondo, obligando a los toreros a emplearse a fondo para construir sus faenas.
Una tarde de emociones en Valencia, con un Tomás Rufo que salió reforzado y un público que vivió con intensidad una jornada donde el triunfo se quedó a medio camino por decisiones controvertidas.
Feria de Fallas – Mano a mano. Entrada: 9.499 espectadores.
Toros de Domingo Hernández, bien presentados, de hechuras serias y con variedad de comportamientos. Conjunto interesante, con exigencia y matices. El quinto fue el más deslucido.
(azul pago y oro): silencio, silencio tras aviso y silencio.
(verde botella y oro): vuelta al ruedo tras petición, vuelta al ruedo tras aviso y fuerte petición, y oreja con petición de la segunda, dando tres vueltas al ruedo.
Imágenes: Espacios Nautalia 360
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